Una entrevista con la Dra. Jan Nolta

Se planea ensayo clínico con células madre mesenquimales para fines de 2010.

Jan Nolta

Estoy tremendamente entusiasmada con los ensayos que se planean. Hasta que se lleven a cabo y sean completados, no sabremos si éstas técnicas funcionarán en seres humanos, por supuesto; pero el potencial existe tanto para un tratamiento como para una restauración.

Marsha L. Miller, Ph.D.
Dr, Jan A. Nolta
Uno de los potenciales enfoques terapéuticos más excitantes que están avanzando en la lista de espera de la investigación para la EH, es el tratamiento con células madres y la Dra. Jan A. Nolta se encuentra al frente de éstas investigaciones. La Dra. Nolta es la directora del Programa StemCell de la UC Davis School of Medicine, y dirige el nuevo Instituto para las Curas Regenerativas, un instituto financiado por el Instituto California para la Medicina Regenerativa (CIRM, según sus siglas en inglés).

La Dra. Nolta está planificando una Fase I de ensayos clínicos con células madres mesenquimales, a comenzar a fines de 2010. Para esto, la FDA demandó un estudio toxicológico previo que en estos momentos está en curso. Luego de que se obtengan los resultados de estos estudios, la Dra. Nolta presentará una solicitud de Nueva Droga en Investigación,  a la FDA. Cuando se obtenga su aprobación, el ensayo comenzará.

La directora de los ensayos clínicos será la Dra. Vicki Wheeloch, profesora asociada de neurología y directora médica de la Clínica de  Desórdenes del Movimiento de la UC Davis. Los pacientes serán atendidos en la clínica de la Dra. Wheelock. Una junta externa está en estos momentos definiendo los criterios para poder participar y será la que seleccione a los voluntarios.

El financiamiento del trabajo que llevará a los ensayos proviene del Instituto California para la Medicina Regenerativa y de ciertos donantes privados. La Dra. Nolta felicita a la comunidad de la Enfermedad de Huntington por abogar para que se genere un interés en los oficiales del CIRM por desarrollar tratamientos para la Enfermedad de Huntington. “Las familias de la EH están presentes en cada reunión pública”, dijo la Dra. Nolta.

Las células madre mesenquimales se extraen principalmente de la médula ósea. En este caso, serán inyectadas en el cerebro utilizando pequeños catéteres. Una vez en el cerebro, las células madre mesenquimales actúan como paramédicos de la naturaleza, viajando hacia las células dañadas o moribundas. De hecho, “preguntan” a cada célula y, si reciben una señal química que les indica que la célula está en problemas, se fusionan con la célula y la protegen a través de los factores neurotrópicos que se encuentran naturalmente dentro de las células madre. Un factor neurotrópico, el FNDC (factor neurotrópico derivado del cerebro), que se sabe que se encuentra reducido en el cerebro con la EH, no se encuentra en las células madre mesenquimales y la Dra. Nolta está trabajando con otros colegas en Barcelona para encontrar una manera de agregar el FNDC a estas células madre.

Las células madre mesenquimales provienen de otros donantes sanos. No es necesaria la compatibilidad de los tejidos, ya que estas células se protegen a sí mismas de la reacción del sistema inmune. Esto es importante, puesto que la reacción del sistema inmune resultó un problema en los casos de transplante de células fetales que se llevaron a cabo hace una década.

La Fase I implicará solamente la utilización de células madre mesenquimales. Futuros ensayos incluirán la interferencia corta del ARN (icARN) para silenciar el gen de la EH. Las células madre mesenquimales inyectarán la icARN en el núcleo de las células utilizando un nanotúbulo tunelar.

Se han acumulado evidencias de que la proteína huntingtina normal es necesaria durante toda la vida, por lo que no parece prudente utilizar técnicas que silencien totalmente la producción de tanto el gen normal como el mutado. Si bien el gen de la EH es dominante, ambos alelos se expresan. Esta técnica reduce la expresión de cada proteína en un 50% o más. La idea es reducir los niveles de la proteína de la EH, para reducir la toxicidad, pero dejando que suficiente proteína normal permanezca en la células para que puedan realizar adecuadamente su trabajo.

Eventualmente, un enfoque más específico dirigido a cada alelo podría emplearse. Esta será una terapia individualizada en la que ambas copias del gen de un individuo serán analizadas respecto de sus polimorfismos de nucleótidos simples (SNPs, según sus siglas en inglés).  La mayoría de las personas con un gen normal y un gen con la EH tienen un SNP en el gen con la EH, pero éste varía de individuo en individuo. Esta diferencia genética menor entre un alelo y el otro no tiene importancia en sí, pero los investigadores han demostrado que la icARN puede ser diseñada para reconocer y apuntar exclusivamente al gen de la EH, basándose en esa diferencia.

No se espera que las célula madre mesenquimales reemplacen a las neuronas faltantes, pero la Dra. Nolta y sus colegas también están trabajando para superar el desafío que implica desarrollar tratamientos con células madres que sí lo puedan hacer. 

Hay otros dos ensayos que involucran la inyección de células madre mesenquimales directamente en el cerebro. Uno es un ensayo en los EU para las lesiones cerebrales traumáticas. Otro, es un ensayo italiano para la ELA. La Fase I de ensayos arrojó resultados prometedores y una Fase II está ahora en curso.

La Dra. Nolta se siente motivada por el progreso realizado hasta ahora y por el futuro de las terapias con células madre y de iARN. “Lo que nos hace tener esperanzas en la investigación que nuestro laboratorio y muchos otros están llevando a cabo, es que sabemos contra lo que nos enfrentamos y contamos con una serie increíble de herramientas para atacar esta proteína”.

 

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