Enviado por Maria el Mié, 07/29/2009.
La Administración de Alimentos y Drogas de los EU aprobó la tetrabenacina para el tratamiento del corea en la enfermedad de Huntington. La tetrabenacina es comercializada por Prestwick Pharmaceuticals, Inc., in Canada; Prestwick también tiene los derechos para su comercialización en los Estados Unidos.
La tetrabenacina (TBZ) es un reductor de dopamina. Funciona inhibiendo el transportador vesicular 2 de monoamina (VMAT2, según sus siglas en inglés). Las neuronas se conectan unas a otras mediante sinapsis y se comunican entre sí por medio de señales químicas llamadas neurotransmisores. El VMAT2 es responsable de regular cuánto del neurotransmisor es liberado a través de la sinapsis.
Debido a que la TBZ también reduce la serotonina y la norepinefrina (aunque en menor grado que la dopamina), un efecto secundario posible es la depresión. En una entrevista del Faro de 2006, la entonces CEO de Prestwick, Kathleen Clarence-Smith, M.D., Ph.D., recomendó que la TBZ sea suministrada gradualmente hasta dar con la dosis correcta para cada paciente para evitar el potencial efecto secundario de la depresión, el parkinsonismo y la sedación. Alrededor del 6 por ciento de los pacientes con la EH toman antidepresivos. Si la depresión sobreviene con la TBZ, puede ser tratada prescribiendo un antidepresivo, incrementando la dosis del antidepresivo del paciente que ya lo toma, o reduciendo la dosis de TBZ.
La tetrabenacina fue aprobada como tratamiento para el corea en los desórdenes del movimiento por primera vez en el Reino Unido, en 1971 y en Canadá en 1995. Prestwick presentó una solicitud de Nueva Droga ante la FDA en septiembre de 2005.
La TBZ es la primera droga aprobada en los Estados Unidos para el tratamiento de un síntoma de la enfermedad de Huntington. Otra primera vez, fue la inclusión de una familia de la EH en el comité de la FDA. Karen Milek, la persona del año de la Sociedad Americana de Huntington de 2003, participó en el Comité Asesor que recomendó la aprobación de la tetrabenacina.
Las familias de la enfermedad de Huntington jugaron un rol mayor para conseguir que la FDA actuara. Nancy Wexler, de la Fundación de Enfermedades Hereditarias y Barbara Boyle, de la Sociedad Americana de la Enfermedad de Huntington organizaron campañas de envío de misivas. Doscientas familias de todo el país se presentaron para una reunión del comité asesor el 6 de diciembre de 2007 en Beltsvill, Maryland y una docena hablaron sobre los efectos invalidantes del corea y de la importancia de tratar este síntoma. Haber educado a la FDA sobre el efecto negativo del corea sobre la calidad de vida resultó clave para la decisión.
La FDA tenía dos preocupaciones. La primera era el riesgo de depresión y los pensamientos suicidas. La segunda, la tendencia al empeoramiento del humor, la cognición y la capacidad funcional. La tendencia no fue significativa estadísticamente, lo que significa que los resultados pueden haber sido consecuencia del azar. Aún así, esto sugiere que el paciente, la familia y el médico deberían continuar monitoreando la respuesta del paciente a la droga de manera periódica.
El Comité Asesor recomendó la aprobación de la TBZ en diciembre de 2007. La aprobación se vio retrasada mientras la FDA y Prestwick trabajaron en una Evaluación de Riesgos y Mitigación de la Estrategia (REMS, según sus siglas en inglés), de manera que los riesgos de tomar la droga no superen a los beneficios. Los pacientes y sus familias deberían leer el material incluido con la TBZ y discutir todo lo que no comprendan con su farmacéutico y médico.
Personalmente, antes de administrar la TBZ a uno de mis seres queridos, me aseguraría de que él o ella ya estén tomando antidepresivos y me quedaría en casa mientras la persona se adapta a la droga o arreglaría para que un miembro de la familia esté presente para ayudar.
Pienso que la FDA tomo la decisión correcta. Aunque la TBZ acarrea riesgos, los pacientes individuales varían mucho en cuanto a los síntomas y la respuesta a la medicación. Cada uno tiene diferentes ideas sobre lo que es la calidad de vida. Algunos miembros de la comunidad de la EH han tenido buenas experiencias con la droga, mientras que otros no han estado felices con los resultados. Algunos individuos quieren que su corea sea tratado y a otros no les molesta. Los pacientes, familiares y médicos pueden discutir sobre esta droga y decidir si quieren intentar tomarla y, si lo hacen, pueden decidir si continuar con la droga es la mejor opción o no.
Existen algunas lecciones que la comunidad de la EH puede aprender a partir de la experiencia con la TBZ. Primero, necesitamos educarnos acerca de cualquier droga que esté siendo revisada para su aprobación. He hablado con algunos miembros de la comunidad en eventos relacionados con la EH que están confundidos acerca de para qué fue aprobada esta droga. Se aprobó como tratamiento para el corea, un síntoma de la enfermedad de Huntington. No fue probado ni aprobado como tratamiento para la enfermedad en sí. Eso precisa ser comprendido, tanto como deben ser comprendidos los buenos resultados en la reducción del corea y los potenciales efectos secundarios. También es una buena idea dar un vistazo a los estudios que se realizaron, como hacemos aquí en el Faro (ver referencias más abajo). Al educarnos, debemos saber: 1) lo que se espera que cualquier droga haga; 2) cuál es la evidencia respecto de su efectividad y seguridad; y 3) cuáles son los potenciales efectos secundarios.
Segundo, necesitamos hacer oir nuestras voces durante el proceso de revisión. El Huntington no tiene un tratamiento aprobado para la enfermedad en sí. La TBZ es el primer tratamiento aprobado para un síntoma de la enfermedad, el corea. Aunque otros síntomas como la depresión son tratados, las drogas prescriptas han sido probadas en otro tipo de pacientes y su uso para la EH se considera fuera del campo previsto para esa droga. En los próximos años, lo más probable es que veamos nuevas solicitudes para la aprobación de nuevas drogas, algunas para los síntomas, otras para la enfermedad. Las drogas tienen efectos secundarios, incluso las más seguras. Esos efectos secundarios deben ser sopesados con los potenciales beneficios. Necesitamos decirle a la FDA cómo balancear la ecuación.
Xenazine is a new drug and is the first treatment of any kind approved in the United States for any symptom of Huntington’s disease. Currently there are no other drugs that are FDA-approved to treat chorea.
Serious side effects reported with use of Xenazine include depression and suicidal thoughts and actions. Xenazine should not be used in patients who are actively suicidal or in patients with untreated depression. Concerns about the risk of suicide are heightened in all patients with Huntington’s disease.
“Xenazine represents hope for patients and families dealing with this difficult disease,” said Timothy Cot?, M.D., M.P.H., director of FDA’s Office of Orphan Products Development. “For the first time, there is a treatment that can help patients with this disease gain some quality of life.”
Huntington's disease is a rare, inherited neurological disorder affecting about 1 in 10,000 people in the United States. The disease results from genetically programmed degeneration of brain cells. The deterioration causes uncontrolled movements, loss of intellectual faculties, and emotional disturbance. Huntington’s disease is passed from parent to child through a gene mutation. Each child of a parent with the disease has a 50 percent chance of inheriting the mutation.
About 30,000 people in the United States have Huntington’s disease and another 200,000 are at risk of developing the condition. Symptoms commonly develop between ages 30 and 50. The disease progresses slowly and a person may live for another 15-20 years after the onset of symptoms.
Xenazine decreases the amount of dopamine available to work at relevant synapses in the brain. Dopamine is a chemical that communicates between certain nerve cells in the brain. In patients with Huntington’s disease, this system is overactive and results in the abnormal movements called chorea. Xenazine decreases the amount of dopamine available to interact with certain nerve cells, thereby decreasing the involuntary movements.
The effectiveness and safety of Xenazine was established primarily in a randomized, double-blind, placebo-controlled multi-center clinical trial. Patients treated with Xenazine had a significant improvement in chorea compared to patients treated with placebo. Other studies provided additional support for this effect.
The most common side effects reported by patients using Xenazine in clinical trials include insomnia, depression, drowsiness, restlessness and nausea.
While the drug has been shown to decrease chorea in the short-term, it also showed slight worsening in mood, cognition, rigidity, and functional capacity in clinical trials. Health care professionals and family members of patients taking the drug should pay attention to all of the facets of the disease.
Xenazine has been approved with a required Risk Evaluation and Mitigation Strategy (REMS) to ensure that the benefits of the drug outweigh its risks, particularly the risks of depression and suicidal thoughts and actions. REMS is a strategy to manage a known or potential serious risk associated with a drug or biological product.
The REMS includes educational materials for prescribers, pharmacists and patients (and their caregivers) to help minimize adverse effects associated with Xenazine. It also includes a Medication Guide, which informs patients and their caregivers about the risks of depression, suicidal thoughts and actions, and other side effects. The FDA requires that the Medication Guide be handed out with every prescription for the drug dispensed.
Xenazine was granted orphan drug designation by the FDA. A drug is eligible for orphan drug designation if it is intended to treat a disease or condition that affects less than 200,000 people in the United States. A drug is also eligible for orphan drug designation if it is intended to treat a disease or condition that affects more than 200,000 people in the United States, but there is no reasonable expectation that the cost of developing and making available a drug for the disease or condition will be recovered from sales of the drug.
Xenazine is manufactured by Prestwick Pharmaceuticals, Inc., Washington, D.C.
For more information:
FDA: Questions and Answers on Risk Evaluation and Mitigation Strategies: http://www.fda.gov/cder/regulatory/FDAAA/FR_QA.htm
FDA: Office of Orphan Products Development www.fda.gov/orphan
National Institute of Neurological Disorders and Stroke: Huntington's Disease Information: Page www.ninds.nih.gov/disorders/huntington/huntington.htm